La contabilidad del sector constructor en Colombia tiene particularidades que la hacen uno de los más complejos de manejar: contratos de largo plazo, reconocimiento de ingresos por avance de obra, costos diferidos, IVA en diferentes etapas y la gestión de muchos proveedores. En esta guía explico los puntos clave para contadores y empresarios del sector.

El reconocimiento de ingresos bajo NIIF 15: la transformación del sector

La adopción de la NIIF 15 (Ingresos de Contratos con Clientes) transformó completamente la forma en que las constructoras reconocen sus ingresos. Antes de NIIF 15, muchas constructoras usaban el método de "porcentaje de avance" o reconocían el ingreso completo al momento de la escrituración. Con NIIF 15, la lógica cambió:

El ingreso de un contrato de construcción se reconoce cuando (o a medida que) la entidad satisface una obligación de desempeño, que puede ser:

  • En un momento específico: cuando el control del activo se transfiere al cliente (por ejemplo, al escriturar una unidad habitacional terminada).
  • A lo largo del tiempo: cuando el cliente obtiene y consume simultáneamente los beneficios, o cuando el activo no tiene uso alternativo y hay derecho exigible al pago por el avance.

Para la mayoría de constructoras colombianas de vivienda, el ingreso se reconoce en el momento de la escrituración, no durante la construcción. Esto tiene un impacto significativo en la presentación de los estados financieros: la empresa puede estar construyendo activamente pero mostrar muy pocos ingresos hasta la entrega.

Para constructoras con contratos de obra civil o edificaciones comerciales donde el cliente tiene control progresivo, el reconocimiento puede ser por avance.

Costos de construcción: el detalle que importa

Los costos de un proyecto de construcción se acumulan como inventario (activo en proceso) hasta el momento de la venta. La correcta clasificación y acumulación es fundamental:

Costos directos del proyecto

  • Materiales de construcción (concreto, acero, ladrillos, instalaciones).
  • Mano de obra directa (contratistas de obra, trabajadores de construcción).
  • Subcontrataciones (electricidad, plomería, acabados).
  • Arriendos de maquinaria y equipos.
  • Costos de terreno (proporcionados al momento de la venta de cada unidad).

Costos indirectos atribuibles

  • Depreciación de equipos de construcción.
  • Costos de diseño y arquitectura.
  • Intereses capitalizables (bajo ciertas condiciones de la NIC 23).
  • Seguros de construcción.

Costos no atribuibles al inventario

  • Costos administrativos generales (gerencia, contabilidad).
  • Costos de ventas y publicidad.
  • Costos de financiamiento general (salvo los capitalizados bajo NIC 23).

IVA en el sector constructor: complejidades

El IVA en el sector constructor tiene varias particularidades que generan mucha confusión:

  • Venta de inmuebles nuevos: gravada al 5% cuando el valor del inmueble no supera 26.800 UVT (vivienda), o al 19% para inmuebles comerciales e industriales.
  • Servicios de construcción: los contratos de obra por administración delegada, concurso de méritos o contrato de obra están gravados con IVA al 19%.
  • Materiales de construcción: la mayoría gravados al 19%, aunque algunos tienen tarifa diferencial o están excluidos.
  • IVA en vivienda de interés social (VIS): excluido de IVA.

La complejidad surge porque una constructora que vende inmuebles gravados al 5% no puede descontar todo el IVA pagado en sus insumos al 19% como IVA descontable. El IVA descontable es el proporcional a la actividad gravada.

Retención en la fuente en el sector constructor

Los contratos de construcción tienen retenciones específicas:

Tipo de contrataciónTarifa retención
Contratos de obra (declarantes)2%
Contratos de obra (no declarantes)3.5%
Urbanización y construcción (declarantes)2%
Compra de materiales a fabricante (declarante)2.5%
Mano de obra (personas naturales)Según tabla servicios: 4% o 6%

Los muchos proveedores del sector: el reto RADIAN

Una constructora mediana puede tener decenas de proveedores: ferreterías, distribuidores de materiales, contratistas de electricidad, plomería, acabados, transporte, alquiler de maquinaria. Cada uno de esos proveedores puede emitir múltiples facturas electrónicas por proyecto.

Para cada factura electrónica recibida, la constructora debe causar los tres eventos RADIAN: acuse de recibo, recibo del bien o servicio y aceptación expresa. En un proyecto activo, esto puede ser cientos de eventos al mes. Hacerlo manualmente es inviable.

SisteAcuse automatiza completamente este proceso: se conecta al buzón de correo de la constructora, identifica las facturas electrónicas de todos los proveedores y causa los tres eventos RADIAN automáticamente. Esto es especialmente valioso en el sector constructor, donde el volumen de proveedores es alto y la actividad es intensa durante las fases de obra. Prueba la demo aquí.

Inventarios de obra: el reto de la medición

Los proyectos en ejecución se presentan como inventarios (o activos en proceso) en el balance de la constructora. La medición correcta requiere:

  • Llevar centros de costo por proyecto para acumular los costos correctamente.
  • Calcular el costo unitario de cada tipo de unidad (apartamento, local, casa) cuando hay múltiples tipologías.
  • Hacer el corte correcto al cierre del período para determinar qué costos van al inventario y cuáles al costo de ventas.

La declaración de renta de las constructoras

Un aspecto particular de las constructoras es el método de reconocimiento de ingresos fiscales. La DIAN permite a las constructoras reconocer los ingresos fiscalmente cuando se escritura la unidad (método de realización), independientemente de cuándo se reconocen contablemente bajo NIIF 15. Esto puede generar diferencias temporales que deben ir en la conciliación fiscal.

Además, las constructoras tienen acceso a beneficios tributarios específicos: la exclusión de IVA en VIS y la posibilidad de aplicar el IVA en vivienda nueva al 5% en proyectos calificados.